Crece interés por terrenos para inversión inmobiliaria, pese a “fantasma” de oposición municipal y ciudadana

Los diez principales paños que hoy capturan el interés de los inversionistas en las regiones Metropolitana y Valparaíso suman un valor de venta de, al menos, US$ 335 millones.

Crece interés por terrenos para inversión inmobiliaria, pese a “fantasma” de oposición municipal y ciudadana

Marco Gutiérrez V.

Las mejores expectativas para la economía chilena está impulsando este año el interés de los inversionistas por comprar terrenos para desarrollar proyectos inmobiliarios.

Así lo reconocen en las principales empresas de asesoría inmobiliaria que operan en el país. Pero ese impulso de los inversores está colisionando con las fuertes oposiciones de grupos ciudadanos y también de municipios que, incluso, han terminado con la anulación de permisos de construcción, uno de los “insumos” más preciados por las constructoras.

La actual oferta de propiedades no solo se concentra en el sector oriente -tradicionalmente la más apetecida-, sino también en zonas industriales cercanas al metro y con potencial inmobiliario, las que han elevado sus precios ante la escasez de suelo.

Los 10 principales paños que hoy capturan el interés de los inversionistas suman un valor de venta de al menos US$ 335 millones (ver infografía y recuadro), y entre estos destacan varios que nacieron en áreas industriales.

Reinaldo Gleisner, consultor del área de Brokerage de Colliers International, sostiene que ante las mejores expectativas empresariales han advertido más alternativas de negocios y “mejores opciones de precio”. Añade que el interés se centra en “la compra de terrenos para proyectos inmobiliarios mixtos, con énfasis en viviendas, en general, de uno y dos dormitorios, en el área de influencia de estaciones de metro”.

El gerente de Negocios Inmobiliarios de Banmerchant, Tomás Huidobro, comenta que la escasez de terrenos, especialmente en sectores cercanos al transporte público, ha generado una fuerte competencia entre las inmobiliarias, “las que hoy están siendo muy agresivas tanto en términos de la disposición de precios a pagar como en la velocidad de reacción”.

Además de la mejora en las expectativas económicas, hay otros factores que favorecen la inversión en el sector inmobiliario, explica Víctor Ovalle, encargado de Propiedades Urbanas de Tattersall. “Este es un mercado muy rentable y seguro para los inversionistas, sumado a que las tasas de los bancos siguen en niveles históricamente muy bajos, con indicios de alzas a largo plazo que potencian hoy el acortar los tiempos de decisión para invertir”.

“Hay una euforia inmobiliaria y los fondos extranjeros están volviendo a mirar Chile”, sostiene el director de Kayco International Group, Marcos Kaplún.

Pese a la mayor demanda por terrenos, los dueños de la tierra no están dispuestos a entregar sus propiedades a cualquier valor. “Esperan mejores expectativas de precio, y la alta carga tributaria actual no los motiva a vender”, señala el presidente del directorio de GPS Global Property Solutions, Pedro Pablo Rivas.

Trabas e incertidumbre

El interés por nuevos terrenos para inversiones está conviviendo con el temor a las oposiciones ciudadanas y conflictos con municipios, que han culminado con la invalidación de permisos de construcción o anteproyectos aprobados. Pedro Pablo Rivas afirma que el tema es “gravísimo”, especialmente cuando se anulan los permisos de construcción.

Reinaldo Gleisner explica: “La inversión inmobiliaria opera con un alto nivel de endeudamiento, y eso los hace especialmente vulnerables financieramente, en caso de que se dilate significativamente la recepción o, peor, se objete el permiso de edificación por alguna razón”.

Pese al panorama económico positivo, “las opciones de cierre de negocios están siendo dificultadas debido a que las comunas están restringiendo los planes reguladores y la obtención de permisos está siendo cada vez más difícil y lenta”, indica Tomás Huidobro.

A pesar de los problemas, el mercado ya sabe que debe considerar las opiniones de las comunidades. “Los grupos de interés y demandas sociales relacionadas con el medioambiente o sectoriales, claramente son elementos de análisis de una inversión que llegó para quedarse y deben ser considerados en una evaluación”, sostiene Víctor Ovalle, de Tattersall.

Fuente: El Mercurio
Fecha: 26 de marzo de 2018.

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